El nuevo escenario de las Asociaciones de Consumidores luego de la entrada en vigencia de la ley que fortalece al Sernac

El Diario El Pulso publicó el 25 de septiembre pasado la noticia que dos organizaciones de consumidores (la CONADECUS y la ODECU) habrían recibido $2.795 millones para recuperar los gastos incurridos en el “Caso Tissue”, pese a que sus dirigentes informaron que quedarían excedentes que serán usados para otros propósitos.

Lo anterior, ha suscitado reacción y las opiniones de expertos de Derecho del Consumo e incluso de dos ex directores del Sernac (José Roa y Ernesto Muñoz).

Es más, el mismo periódico cuestiona esta situación en la editorial del día de hoy. A modo ejemplar, tal medio afirma que casos como estos podrían provocar las siguientes situaciones:

“…primero, podría ocurrir que estas asociaciones privilegiaran su propia negociación de honorarios con los involucrados, por sobre su mandato de representar lo mejor posible a los consumidores; y segundo, esto es sin duda una provocación para que estas u otras asociaciones de consumidores se formen con el solo objeto de buscar conflictos con las empresas, llevarlas a juicio y luego negociar honorarios para salir de la disputa. Esta es una práctica que debe concluir.” (sic)

Con la información que se dispone, no creo que sea posible defender o cuestionar a las Asociaciones involucradas en este caso.

No obstante, el hecho ocurrido sí realza la necesidad de tener en consideración las modificaciones implementadas por la Ley Nº 21.081 que fortalece al Sernac y a las Asociaciones de Consumidores, en particular en lo que concierne a estas últimas.

En efecto, tal como comenté a comienzos del 2018, en el artículo “Incentivos Perversos: El Caso de las Asociaciones de Consumidores” en el Boletín de la Academia de Derecho y Consumo de la UDP, la nueva legislación establece un cambio muy significativo en materia de asociaciones de consumidores.

En dicha publicación sostengo que en la nueva ley hay una serie de incentivos para la creación de Asociaciones de Consumidores que, más que proteger los intereses generales del consumidor, sirvan a intereses privados. Todo esto podría llevara a que los proveedores enfrenten un alza significativa de la litigiosidad en esta clase de materias, además de afectar la reputación de todas las asociaciones y la credibilidad del sistema de protección al consumidor.

Es por lo mismo que es de suma importancia que las autoridades pongan especial atención a esta situación y que las propias asociaciones se preocupen de transparentar esta clase de pagos, a fin de mantener la buena reputación que con justa razón se han ganado.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s